Las f iestas de Deméter son las primeras en honor a una deidad crónida que celebramos juntos en el ciclo anual. Finalmente, una de las hermanas de Zeus llega al altar doméstico, que cubrimos de trigo como símbolo de fertilidad y abundancia. El acontecimiento más importante de esta época del año es esta festividad dedicada a la gran diosa madre, Deméter, y se divide en tres momentos. La primera parte, marca el reencuentro de la fertilidad con su promesa amada: Perséfone , la semilla que germina en un ciclo eterno. Ambas, madre e hija, forman una dualidad inseparable que simboliza la Tierra como fuente de vida y alimento. Las dos siguientes celebraciones en su honor son el plenilunio de Deméter y la Fordicidia . El Equinoccio de Primavera señala el retorno de Perséfone, la hija amada, con el sol que trae la vida primaveral. Más allá de la explicación alegórica sobre el origen de las estaciones, este reencuentro es un momento de gratitud, pues hemos superado el rigor del invierno ...