I. Dioniso Dioniso es, desde su misma concepción, una figura marcada por la ambigüedad y la fractura. Dios del vino, del éxtasis y de la alteridad, encarna el éxtasis y el exceso como recorridos necesarios en la experiencia humana. Su identidad múltiple se refleja en la enorme variedad de epítetos que recibe en el mundo griego, cada uno de los cuales describe una faceta distinta: el dios que libera, el que ruge, el que nace dos veces, el que desciende a lo profundo, el que llega desde lejos. Estos nombres son significados de la complejidad de un dios polifacético. El ciclo vital de Dioniso comienza con un origen conflictivo que ya anuncia su destino. Hijo de Zeus y de la mortal Sémele , su gestación se ve interrumpida por la intervención destructiva de Hera. La muerte de Sémele obliga a Zeus a convertirse en incubador hasta completar su desarrollo. Este doble nacimiento -primero de una mujer mortal, luego del cuerpo del dios supremo- lo convierte a Dioniso en una figura excepci...
I. Prohibición oficial: Senatus consultum de Bacchanalibus Las bacanales romanas alcanzaron una notable expansión durante los siglos III y comienzos del II a.n.e., especialmente entre las clases populares, libertos y comunidades itálicas del sur de la península. Su carácter iniciático, su estructura flexible y su capacidad para integrar a hombres y mujeres de distintos estratos sociales generaron inquietud entre las autoridades romanas, que veían en estas reuniones un espacio difícil de controlar y potencialmente subversivo. En el año 186 a.n.e. , el Senado promulgó el célebre Senatus consultum de Bacchanalibus , un documento jurídico extenso conservado de la República . El decreto prohibía prácticamente todas las características de la reunión báquica: limitaba el número de participantes, prohibía los encuentros nocturnos, exigía autorización previa del Senado para cualquier rito y establecía penas severísimas, incluidas ejecuciones, para quienes organizaran o asistieran a cerem...