XLVIII Y yo he dicho que el alma no vale más que el cuerpo, y que el cuerpo no vale más que el alma, y que nada, ni Dios, es más grande para uno que uno mismo. Y aquel que camina una sola legua sin amor, camina amortajado hacia su propio funeral. Tú y yo, sin un céntimo, podemos comprar el pico más alto de la sierra; y el fulgor de una pupila y un guisante en su vaina humillan toda la sabiduría del mundo. No hay otro oficio ni empleo que aquel que enseña al mozo a ser un héroe. Y por blando que sea un objeto, puede ser un día el eje en que descanse la rueda del universo. Y digo a todos los hombres y mujeres: Serenad vuestro espíritu frente a los universos infinitos. Y digo también: No os preocupéis de Dios. A mí, que todo me preocupa, no me preocupa dios. No me preocupan ni Dios ni la muerte. Yo oigo y veo a Dios en todas las cosas, pero no lo comprendo, como no comprendo que haya nada en el mundo más admirable que yo. ¿Por qué voy a empeñarme en que Dios sea otra cos...
I. Epígonos Los Epígonos son los hijos de los héroes que participaron en la expedición de los Siete contra Tebas , y representan la generación destinada a completar aquello que sus padres no pudieron lograr. Mientras los Siete murieron ante los muros de la ciudad, los Epígonos crecieron bajo la sombra de esa derrota, educados para vengar la caída de sus linajes y restaurar el honor perdido. Su nombre significa literalmente “los nacidos después”, y su papel en la narrativa griega es el de una segunda oleada heroica que culmina el ciclo tebano . Cada Epígono es hijo directo de uno de los caudillos caídos: Alcmeón , hijo de Anfiarao ; Anfíloco , también hijo de Anfiarao; Tersandro , hijo de Polinices ; Diomedes , hijo de Tideo ; Promaco , hijo de Partenopeo ; Euríalo , hijo de Mecisteo ; y Siles , hijo de Hipomedonte . Esta genealogía muestra cómo la segunda generación reproduce la estructura militar de la primera, pero con un destino distinto: mientras los padres fueron víctimas ...