Bella ficción de reinas y de reyes... Oh, carnaval, alegre carnaval, que unces tus yuntas de mejores bueyes y aras la carne en el vaivén del vals. Arado quo revuelcas corazones, en surcos de dolor y de placer, y arrancas las raíces y tocones, que dejaron las siembras del ayer. Queda, desnuda, la cachonda era, apta para la nueva primavera, que vaticina el grito del amor. Grito y clarín de la fecunda guerra en que hasta las lombrices de la tierra sueñan el sueño de la flor.
I. Ariadna Ariadna es una figura que hemos recorrido previamente en el ciclo de Teseo , por ende, hoy hablaremos de la hija de Minos , rey de Creta, y de Pasífae , enfocándonos en su relación con Dioniso . Su linaje la sitúa en el corazón del poder cretense y de sus sagas fundacionales, que incluyen al Minotauro y al laberinto construido por Dédalo . Su papel en la aniquilación de su medio hermano, el Minotauro, es decisivo: proporciona a Teseo el hilo que le permite salir del laberinto tras dar muerte a la criatura, facilitando así la fuga del héroe ateniense y sus compañeros de Creta. Este acto de ayuda, motivado según las versiones por un pacto de matrimonio o por amor, la convierte en traidora a los ojos de su padre y la desliga de su hogar. Acompaña a Teseo en su huida por mar, pero su destino con el héroe ateniense se trunca abruptamente. La narrativa griega la presenta, por tanto, en una posición crítica: entre Creta y Atenas , entre la deslealtad familiar y una alianza f...