Hay un lugar que yo me sé en este mundo, nada menos, adonde nunca llegaremos. Donde, aun si nuestro pie llegase a dar por un instante será, en verdad, como no estarse. Es ese sitio que se ve a cada rato en esta vida, andando, andando de uno en fila. Más acá de mí mismo y de mi par de yemas, lo he entrevisto siempre lejos de los destinos. Ya podéis iros a pie o a puro sentimiento en pelo, que a él no arriban ni los sellos. El horizonte color té se muere por colonizarle para su gran cualquiera parte. el lugar que yo me sé,
I. Contexto Histórico "El Discóbolo" fue creado alrededor del 450 a.n.e., durante el periodo clásico temprano de la escultura griega, conocido como Estilo Severo , que marca la transición entre el arte arcaico y el clásico. Mirón de Eléuteras , discípulo de Agéladas de Argos , destacó por su habilidad en el bronce y su interés en capturar el movimiento y la proporción del cuerpo humano. La obra original se realizó en bronce mediante la técnica de la cera perdida, aunque no se conserva; lo que conocemos hoy proviene de copias romanas en mármol, siendo la más famosa la encontrada en la Villa Palombara y conservada en el Museo Nacional Romano. II. Características Formales El Discóbolo representa a un atleta en el instante previo al lanzamiento del disco. Es una escultura de bulto redondo, concebida para ser observada desde todos los ángulos. Representa a un atleta desnudo en el momento de máxima concentración, con el torso girado, los brazos formando un arco y las piernas tens...