I. Equidna Una descripciones más antiguas conservadas de Equidna procede de Hesíodo , una de las fuentes fundamentales para el estudio de la religión griega antigua. Allí aparece como un ser que no pertenece plenamente ni al mundo de los dioses olímpicos ni al de los mortales. La describen como «mitad ninfa de bellas mejillas y ojos brillantes» y «mitad enorme serpiente», una combinación que une la belleza propia de las divinidades femeninas con la naturaleza reptil asociada al ámbito ctónico y primigenio. El autor sitúa su morada en una caverna profunda, bajo la tierra, lejos tanto de los hombres como de los dioses. Ese detalle resulta particularmente importante porque en la cosmología griega los espacios subterráneos suelen asociarse con fuerzas anteriores al orden olímpico. Equidna no participa de la vida de los dioses ni de la sociedad humana; existe en un territorio fronterizo que la convierte en una figura de alteridad radical. Hesíodo añade además que era inmortal y no conocía l...
"The Fates" por Bertel Thorvaldsen (1833) I. Culto a las Moiras en la Antigüedad Las Moiras son tres potencias pertenecientes a la primera generación divina encargadas de regular la porción de vida asignada a cada ser humano y de mantener el equilibrio del orden cósmico. En los poemas homéricos se las presenta como fuerzas que “hilan” el destino de los hombres y en " La Ilíada" incluso Zeus reconoce que su poder está limitado por lo que ellas han fijado. Hesíodo , en la " Teogonía" , las describe ya como tres entidades con funciones diferenciadas: Cloto , Láquesis y Átropos , responsables del provenir de cada individuo. Autores posteriores como Píndaro y los tragediógrafos las mencionan como garantes de justicia y equilibrio, mientras que Pausanias testimonia la existencia de altares y santuarios dedicados a ellas, lo que confirma su presencia en el culto cívico y doméstico. La etimología de Moiras procede del sustantivo griego moira - μοῖρα - , ...